“Crashear una boda…”

bodaPor Trixia Valle.

Si no tienes idea de lo que te hablo, ¡felicidades! Todavía perteneces a una generación de gente decente que tenía los mínimos conceptos de respeto en una ceremonia tan sagrada, trascendental y hermosa como es la formación de una nueva familia a través de la unión de dos personas que se aman, lo que es siempre motivo de satisfacción y festejo.

 Lamentablemente, las influencias “gringas” nos siguen ganando batallas y en base a la película “Wedding Crashers” donde estos dos tipejos -los protagonistas- se cuelan en las bodas para ir a divertirse y a tomar gratis, además de tomarse fotos con los novios dando muestra evidente de su irreverencia y falta de respeto, los jóvenes han copiado esta moda y actualmente en México comienza a ser una conducta “normal” y hasta aceptada por todos, al asumir que un grupo de gente totalmente desconocida se irá a meter a la boda para ponerle “ambiente” después de la cena.

 ¿Cómo opera “crashear” una boda? En realidad es sencillo, a través de redes sociales la gente se comienza a enterar que habrá una boda buena y de gente popular, que son las ideales para crashear… bueno popular y RICA, porque el chiste es tomar alcohol de la mejor calidad GRATIS. El tema es llegar una vez que ha terminado la cena, y meterse a las bodas bien presentados, con ropa de bodas para diluirse como otro invitado, bailar, tomar, abrazar a los novios, participar en los rituales como aventarse y empujarse para la liga y el ramo y así pasarla “bomba” a las costillas de una familia que celebra el día más importante de su hija o hijo.

 Lo más insólito del caso, es que hoy los jóvenes consideran que entre más gente crashee su boda, mayor éxito tuvieron y así el presupuesto para tornaboda y bebida se eleva al triple al considerar a los gorrones que llegarán de quien sabe donde y quien sabe quienes serán, a “crashearlos” en incluso acaban siendo los últimos en irse a las 7 u 8 de la mañana, o de plano son quienes llevan -junto con sus mejores amigos- a los novios al aeropuerto en limusinas y coches exóticos rentados para ese momento íntimo e inolvidable.

¿Por qué? Bueno, si llegara a haber un por qué, considero que llegamos a la era del vacío donde ya nada es suficiente. No es suficiente una boda hermosa con gente que amas y está feliz por ti, sino que ahora hay que ponerle ambiente a los eventos con la gente más rara del mundo para tener anécdotas “de risa” que contar al haber sido invadido por los crasheros quienes generalmente comenten irreverencias dado que no tienen ningún vínculo con quienes ahora forman una nueva familia. ¡Mmmm! ¡Oooo! ¡Aaaaa! Y un largo ¿cómooooo? Fueron también mi reacción al enterarme, así que si no puedes cerrar la boca de la impresión, yo también llevo días así…