Facebook como una caja de chocolates.

En alguna ocasión alguien mencionó “Facebook es una caja de chocolates” y yo le adapataría: Uno nunca sabe con qué grupo o persona se encontrará.

Creo que la mayor parte de las mujeres que interactuamos en esta red social, hemos tenido experiencias agradables, en general generamos adhesiones de amigos que conocemos que lo que hacemos, identifican lo “poco” que hemos cambiado desde aquellos años en los que Flans, Journey, o las Go Gos eran lo que se escuchaba la ir a bailar.

A muchas mujeres, además, nos gusta el poder comunicarnos en tiempo real a través del chat de esta, la red social más grande del mundo, con más de 500 millones de usuarios, entre los cuales se encuentran seguramente,  en nuestra lista personal, nuestras buenas amigas y amigos de la universidad, nuestros vecinos, los del club, uno que otro colado con fotos bien atractivas y por supuesto, nuestros hijos…

Y por cierto esto me recuerda el hecho de que aún en espacios con tecnología altamente segura y controlable, los riesgos de pornografía, secuestros, pederastia, trata, narcotráfico y muchos otros males de la sociedad contemporánea (no sólo la mexicana), se encuentran también aquí.