LA TECNOLOGÍA Y EL DESARROLLO DE LOS NIÑ@S

Niños internetEn estos últimos años me he dado cuenta que los niñ@s recurren a la tecnología para la mayor parte de sus juegos, lo cual reduce los retos para su creatividad y su imaginación y los obstáculos necesarios para que su cuerpo adquiera un desarrollo sensorial y motor óptimo. Es triste ver como ya no desean salir a jugar y sólo se quedan quietos pegados al celular, la tablet o al televisor. Los cuerpos quietos, sedentarios y bombardeados con estímulos sensoriales caóticos generan retrasos en el cumplimiento de las etapas del buen desarrollo infantil, con las consiguientes repercusiones negativas en las aptitudes esenciales para la alfabetización y el aprendizaje. Los niñ@s de hoy, preparados desde el principio para la velocidad, llegan al colegio con problemas en su capacidad de atención.

¿Cuál es, entonces, la influencia de la tecnología en el desarrollo del niñ@? Desde el punto de vista biológico, los sistemas sensorial, motor y de apego del niñ@, en pleno desarrollo, no han evolucionado para englobar el carácter sedentario, pero enloquecido y caótico de la tecnología actual. La influencia de la tecnología y sus rápidos avances en el desarrollo del niñ@ incluye un aumento de los trastornos físicos, fisiológicos y de conducta que los sistemas educativos y sanitarios están apenas empezando a descubrir. La obesidad y la diabetes infantiles son ya epidemias nacionales en Canadá y Estados Unidos, y sus causas están relacionadas con el uso excesivo de las tecnologías. Hay diagnósticos de trastorno de déficit de atención e hiperactividad, autismo, trastorno de coordinación, retrasos en el desarrollo, habla ininteligible, dificultades de aprendizaje, trastorno del procesamiento sensorial, ansiedad, depresión y trastornos del sueño asociados al uso excesivo de las tecnologías y en alarmante aumento. Es importante implementar estrategias eficaces para reducir el uso de la tecnología, en los hogares, pues es más cómodo dejar a los pequeños inmersos en su mundo  y así ya no interfieren en el nuestro, sin darnos cuenta el daño permanente que les estamos provocando, si bien es cierto es necesario que aprendan y conozcan todo lo relacionado con la tecnología, pero también lo es que se debe aprender a marcar límites y con ello evitar consecuencias indeseadas, que a largo plazo pueden afectar el bienestar e incluso la salud de nuestros niñ@s. ¡Yo soy abuelita digital y tú que esperas!