No te quejes

Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.                                                                                      Proverbio oriental

No debes quejarte de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa.                                                                                      Confucio

Qué difícil es cultivar el no quejarse, siempre estamos preocupado de algo y no podemos negar que muchas veces dejamos aflorar la queja sin tomar en cuenta lo que ello representa, no solamente en pro de nuestro crecimiento personal, sino para con quienes nos interrelacionamos, especialmente con nuestros amigos, pareja, familia, y Dios.

No te quejes; “agradece lo que tienes en lugar de lamentar lo que no tienes”.

Aprendamos a controlar las emociones y no dejar que estas nos dominen, porque somos energías y esta hay que saber usarla a fin de no provocar desequilibrios que nos afecte psíquica y físicamente.

Por tanto no debe sorprendernos que se diga, que con la queja nos conectamos con campos de baja energía que nos debilitan, nos hacen vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. Por el contrario, si hablas de gratitud nos conectamos a campos de alta energía. La queja es un  estorbo común para el pensamiento, el hecho de no aceptar las cosas y circunstancias tal y como son.

Cuando nos quejamos disminuye nuestra claridad y aumenta nuestro malestar.

Nuestras palabras nos llevan a la crítica y al chisme inútil, perdiendo con ello tiempo y energía. Por lo general, cuando se genera esta dinámica, las relaciones se destruyen y luego se requiere de muchos amor y comunicación para recuperar la confianza perdida. Si hay algo que no funciona como nos gustaría, lo positivo

Para recuperar luz y vitalidad, hemos de aprender a alimentar nuestra alma y nuestro espíritu sabiamente con pensamientos con pensamientos de luz, paz, bendición, que nos motive, de amor, compasión, perdón, confianza, entusiasmo y valentía necesarios para gozar una vida en paz, poder, libertad y plenitud.

Por naturaleza somos máquinas de pensamientos, aprendamos a pensar positivamente, cuando dominamos el arte de pensar, físicamente nos encontramos más relajados y motivados a emprender.

“Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración,  todo lo que sea excelente o merezca elogio en eso piensen.

Filipenses 4:8